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Heinz Dieterich Valor de mercado y Valor de trabajo: Reformistas y Revolucionarios 1. Reformistas y Revolucionarios Toda revolución real se caracteriza por dos actividades: sustituye el modo de producción existente y remplaza la superestructura política (tipo de Estado) encontrada. Por lo tanto, toda política que lucha por esos objetivos con ética y medidas factibles, es revolucionaria. La que no procura alcanzarlos es sistémica, sea conservadora, populista o reformista. La civilización burguesa se erige sobre el valor de mercado y el parlamentarismo partidista de sufragio general. Ser revolucionario ante esta civilización significa, por consiguiente, sustituir la economía del valor de mercado por la economía del valor de trabajo y la democracia representativa-oligárquica por la democracia participativa integral y socialmente (estadísticamente) representativa, es decir, la democracia no-elitesca. (66% de los senadores y 39% de los diputados estadounidenses son millonarios, frente al 1% de millonarios en la población nacional.) 2. Valor de mercado y valor de trabajo Sin ciencia revolucionaria no hay proyecto revolucionario y sin proyecto revolucionario no hay sujeto revolucionario. Por eso es necesario entender algunos conceptos claves de la Ciencia del Socialismo del Siglo XXI, particularmente de la economía de equivalencia, entre ellos, el valor de trabajo. El valor de trabajo, o simplemente valor, no es más que una unidad (patrón, prototipo, estándar) de medición del tiempo de trabajo; semejante al metro original depositado en el Museo de Pesas y Medidas de París (BIPM). La diferencia entre ambos es que el metro original mide una distancia física entre dos puntos (longitud), mientras el valor mide el tiempo transcurrido en el proceso de producción. Ambos patrones de medición fueron definidos a finales del siglo XVIII, inicios del siglo XIX, por la Academia Francesa de Ciencias y David Ricardo, respectivamente. El “valor de mercado” no tiene nada que ver con el valor de Ricardo o Marx. Es un concepto de la economía burguesa usado como sinónimo de “precio de mercado”. Por ejemplo: Si una empresa tenía en el año 2008 el total de sus acciones en la bolsa de Moscú, digamos cien acciones de a $1000 cada una, el valor de mercado de esta empresa era $100.000. Con la caída de 75% del mercado bursátil ruso, el valor de mercado (precio) de esta empresa es hoy día, $25.000; pese a que el valor real de sus edificios, máquinas, productos almacenados (stock), etcétera ---es decir, el tiempo de trabajo que fue necesario para construirlos--- es el mismo que en 2008. ¿Cómo se explica esa diferencia entre valor y precio de mercado? Tanto el costo de la mercancía (salarios, insumos, etc.) como su precio final (valor de mercado) son definidos, esencialmente, por el nivel de las fuerzas productivas y el poder relativo de los actores económicos frente a los mercados y Estados, lo que deja amplios márgenes para la especulación, la inflación y la manipulación de los mismos por los dueños de los medios de producción; tal como observamos en el precio del petróleo durante el último año. El valor de mercado (precio) no es un patrón de medida objetiva (intersubjetiva) como el metro, que se define como la longitud del trayecto recorrido en el vacío por la luz durante un tiempo de 1/299 792 458 de segundo, o el valor, como tiempo productivo transcurrido, sino una expresión de las relaciones de poder de los actores sociales. Por eso, no sirve para determinar objetivamente el valor económico aportado por cada trabajador e institución y tampoco, para distribuir equitativamente ese valor económico creado por todos (PIB). El valor, en cambio, determina con precisión la riqueza generada; se modifica solo gradualmente por cambios en la productividad del trabajo; define las retribuciones justas de trabajo por medio de la equivalencia; transparenta las relaciones de poder y privilegio y permite la planeación democrática de la economía a nivel mundial. 3. Valor, valor de uso y valor de cambio 5. Ciencia y Revolución La Ciencia del Socialismo del Siglo XXI, materializada en la fundación del Bloque Regional de Poder Popular (BRPP) en Sucre, Bolivia, en 2006; se volvió teoría revolucionaria en el “Programa General de Transición hacia la economía política del Socialismo del Siglo XXI en América Latina”, en Caracas, en 2008; para convertirse en praxis transformadora en el 2º Encuentro de Pueblos y Estados por la Liberación de la Patria Grande: "Los Pueblos con la Ciencia construyen el Socialismo del Siglo XXI", en Barquisimeto, Venezuela, en febrero del 2009 (Declaración de Barquisimeto, ver www.socialismoxxi.org, www.kaosenlared.net y www.aporrea.org). Depende ahora de la conciencia y voluntad de los movimientos sociales y gobiernos progresistas, aplicarla en estudios pilotos y masificarla democráticamente. 6. Reformistas y Revolucionarios
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