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El Gobierno de Rafael Correa Ecuador 27 de Agosto de 2009 Por Rebeca Llasag Fernández (*) Nuestro país por décadas fue conducido por partidos tradicionales con prácticas corruptas, ineficientes, e irresponsables, sometidos a los intereses de las grandes empresas transnacionales y del gobierno de los EEUU. Todos estos fueron corresponsables de la crisis económica, política, social y cultural del país, como consecuencia de ello profundizaron la injusticia y la falta de democracia. El camino que se ha seguido para que las cosas cambien no ha sido fácil. En 1981 fue asesinado el presidente Jaime Roldos Aguilera cuando intentaba llevar adelante un gobierno nacionalista y democrático. El país vivió la represión y la guerra sucia del régimen de Febres Cordero , y desde inicios de los 90 se profundizó la aplicación del modelo neoliberal. En 1997, las organizaciones sociales salen a las calles para destituir a Abdalá Bucaran que estaba involucrado en graves casos de corrupción y negociados. En el año 2000 fue expulsado del gobierno Jamil Mahuad por haber decretado el feriado bancario y el congelamiento de los depósitos, la dolarización que fue el gran negocio de los banqueros y un robo abierto a los ecuatorianos. En el 2002 Lucio Gutiérrez del partido "Sociedad Patriótica - 21 de Enero" en alianza con el movimiento Pachakutik y la dirigencia de la CONAIE de esa época fue elegido Presidente de la República en la segunda vuelta electoral. A pesar de sus promesas de cambio, durante su administración resurge la corrupción y la impunidad y se vuelve - como él mismo lo define - el mejor aliado del Gobierno de los Estados Unidos. El 20 de abril del 2005, es destituido por la presión popular – en especial del pueblo de Quito – en lo que se llamó la "Rebelión de los forajidos". En ese momento histórico se hace evidente que la crisis política no era solo del sistema y de los partidos tradicionales de la derecha, sino también de una parte importante de la izquierda tradicional y de las cúpulas del movimiento indígena que habían terminado defendiendo intereses de grupo, con prácticas autoritarias e incluso corruptas. El sistema tradicional los había asimilado, los dirigentes y colaboradores honestos fueron desplazados en su mayoría y en su lugar se quedaron dirigentes mediocres convertidos en “lideres profesionales” que hasta el día de hoy se pasean internacionalmente como “la voz de los pueblos indígenas”, sin tener representación ni respaldo . No existió un frente de unidad entre la denominada izquierda, ni espacios de reflexión y evaluación, y la consigna “refundar el país” no pasó de un simple discurso. En las elecciones no lograron la construcción de un Frente Único y fueron incapaces de demostrar la unidad de un pueblo, que era y es fundamental para el cambio de nuestro país. Cuando el Economista Rafael Correa se postula a la presidencia de la República en el año 2006, lo hace con planteamientos muy claros como la convocatoria a una Asamblea Constituyente para cambiar la estructura del Estado, la no firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, la No renovación del contrato de la Base de Manta con los Estados Unidos, y el desarrollo de una política nacional de inversión social y productiva etc., planteamientos que el movimiento indígena y sectores sociales habíamos levantado durante años y que representan los anhelos de todos los ecuatorianos. Llenó de esperanza a los campesinos, a los estudiantes, a los profesionales, amas de casa, y a otros sectores sociales, pero en especial los indígenas nos sentimos identificados. Dirigentes honestos, profesionales, compañeros de base trabajamos desde nuestros espacios sin ser parte del Movimiento País. Enfrentamos las medidas antidemocráticas de las cúpulas indígenas, como querernos obligar a que apoyemos a Pachakutik (que es y ha sido un opositor al gobierno de Rafael Correa ), y que lo único que han logrado es aislar y debilitar a la CONAIE y su compromiso con el cambio que el país vive. En las tres elecciones seguidas se ganó y se ha ido consolidando una mayoría nacional. En la última elección de abril de 2009, el presidente Rafael Correa gana con 52%, en 17 de las 24 provincias y en el exterior. Incluso arrasó en la provincia de Guayas, donde la derecha intenta hacerse fuerte desde la ciudad de Guayaquil. Lo lamentable es que, Lucio Gutiérrez tiene más fuerza justamente en las provincias de la sierra y la amazonia donde más daño han hecho los dirigentes y funcionarios indígenas corruptos. Hoy el apoyo continúa con la misma fuerza porque sus planteamientos y ofrecimientos de campaña se hacen prácticos como fue la consulta popular, la elaboración de la Nueva Constitución Política del Estado que por primera vez en la historia de nuestro país es revisada, leída y conocida por la mayoría de la población. La Nueva Constitución , ratifica las conquistas de derechos de la década anterior, ampliando y reconociendo el carácter plurinacional del Estado. El derecho a la educación gratuita hasta el tercer nivel en las universidades públicas. A una salud pública, los derechos de la naturaleza, la recreación. Establece el objetivo nacional de garantizar una soberanía alimentaria y crea las condiciones para una reforma profunda del sistema de justicia, etc. Un nuevo Estado que se base en lo que los Ecuatorianos llamamos el Sumak Kausay que significa, el buen vivir, vivir en un país de paz, de solidaridad, de armonía y de equidad. Nuestra Constitución sobre todo nos refuerza como Estado con capacidades, decisiones y autonomía en las políticas estratégicas: geográfica, económica, social, política y cultural. Para citar solo un ejemplo, como Principios fundamentales en el Art. 5 de la Nueva Constitución se señala... “El Ecuador es un territorio de paz. No se permitirá el establecimiento de bases militares extranjeras ni de instalaciones extranjeras con propósitos militares. Se prohíbe ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras” . Obviamente, la Constitución no es perfecta, tiene errores y contradicciones que tienen que ser superado. Los soldados de los EEUU en el mes de Julio de 2009 tuvieron que abandonar la Base de Manta e irse del país. Estos hechos y la defensa de la soberanía les han causado grandes molestias al ex presidente Lucio Gutiérrez, a algunos banqueros, a algunos dueños de medios de comunicación y en especial a los ex funcionarios comprometidos en actos de corrupción. Les molesta que el país cambie y que el pueblo esté consciente y reclame sus derechos. Pero sobre todo les molesta que a pesar de toda la campaña mediática, de los obstáculos que ponen, la gran mayoría de la población apoye las medidas que toma el gobierno nacional. Hay una creciente oposición de algunos sectores gremiales que actúan como si fueran un país dentro de otro, para proteger sus intereses de grupo como pasa con los maestros conducidos por el MPD opuesto a los cambios en la educación . Algunas cúpulas indígenas, por suerte no todos, ahora enarbolan un discurso “indígenista” propugnando autonomías que irónicamente son muy parecidas a la que defiende la derecha en Guayaquil o el separatismo cruceño en Bolivia y lejos de fortalecer la unidad en la diversidad fraccionarían al Ecuador. Algunas ONG atacan al gobierno “defendiendo” el discurso del medio ambiente, con un fundamentalismo que no parece coherente con el silencio cómplice que tienen frente a la corrupción de algunos dirigentes en las organizaciones indígenas. Durante el 2008 se invirtieron 3,900 millones de dólares en Educación, Salud, Trabajo, Bienestar Social y Desarrollo Urbano y Vivienda frente 2,700 millones invertidos en el 2007 de acuerdo a los datos de Coordinación de Desarrollo Social y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Y es que no es viable una reforma estructural de Estado para ponerlo al servicio de los ciudadanos sin recursos públicos. Esto es posible para el Gobierno de Rafael Correa por una política nacionalista sobre la economía a través de los impuestos a las sobreganancias petroleras, la revisión de la Deuda Externa y un manejo transparente de las finanzas. No se trata solo de “política” sino de humanidad como las labores desarrolladas por la Vicepresidencia de la República para responder a las necesidades de las personas discapacitadas y defender sus derechos. En la provincia de Cotopaxi, donde con casi 400 mil habitantes existen 11 mil discapacitados – la mayoría de ellos en los sectores rurales e indígenas – que no recibían apoyo, se están desarrollando labores coordinadas entre la Vicepresidencia conjuntamente con Ministerio de Salud, Fuerzas Armadas y apoyo científico de la Escuela de Medicina de Cuba para prestar un apoyo eficiente y solidario. La derecha y sus aliados quienes controlan y son dueños de los grandes medios de comunicación asumen un activo papel opositor desinformando y provocando enfrentamientos. Frente a esa realidad, el gobierno nacional ha creado la Televisión Pública ECUADOR TV , la Radio Pública y el Diario El Telégrafo , pero, el mayor riesgo de ello es que no se logren consolidar su carácter público y termine siendo medios gubernamentales perdiendo así el sentido principal de su creación. Los informes semanales de la Presidencia de la República son un momento importante para que la población (dentro y fuera del país a través de Internet) podamos escuchar directamente al Presidente. Su impacto es muy importante, no solo por la cantidad de información que recibimos (ocultada por los medios privados), sino sobre todo porque vamos construyendo una cultura democrática donde “el compañero presidente” rinde su informe a todos los ciudadanos. La pelea es dura pero se ha empieza a romper ya el monopolio informativo que tenían los grupos económicos y los partidos de la derecha. Una fortaleza fundamental es que es un Presidente transparente que no ha pactado con los banqueros, los partidos de derecha y los grupos económicos, pero tampoco con las cúpulas sindicalistas o indígenas, que hablan a nombre de “las bases”. Y el presidente Correa es el primero en ser intransigente con la transparencia como se mostró con el caso de Fabricio Correa . Los cambios no son al 100% ni se avanza tan rápido como todos deseamos pero el proceso ya se inicio y estamos avanzando. Hay falencias y errores en el gobierno. Hay funcionarios con sus propios intereses enquistados en el Estado que no ven más allá de sus escritorios o de sus necesidades de grupo. Se requiere más atención de parte de la Presidencia de la República en la responsabilidad y compromiso de sus ministros y mandos medios que están al frente de espacios estratégicos. Pero además se requiere fortalecer la participación de las organizaciones populares, darle más fuerza a la población con deberes y derechos, para que el Estado y las políticas públicas funcionen de mejor manera. Para continuar este camino emprendido se requiere de un pueblo con capacidad de reflexión y accionar de lo contrario nos pueden estar bloqueando por las informaciones mediáticas de los grandes medios de comunicación o la acción de cúpulas corruptas o desorientadas. La nueva Constitución, la nueva estructura del Estado, las políticas estratégicas y las acciones operativas pueden y deben ser mejores cada día, porque eso es responsabilidad de todas y de todos para construir un Ecuador de todos los ecuatorianos. (*) Rebeca Llasag Fernandez es profesional kichwa. Puede también revisar:
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