Científicos y movimientos populares se unen para construir socialismo del siglo XXI
Por: Agencia Bolivariana de Noticias (ABN)
Fecha de publicación: 09/10/08
Caracas, 09 Oct. ABN.- Movimientos sociales y científicos progresistas presentaron este miércoles un proyecto para impulsar en América Latina pruebas piloto de tránsito hacia una economía basada en el valor.
En el Salón Cristal del hotel Alba Caracas, se realizó un seminario y conferencia de prensa al que asistieron científicos de la organización Scientists for a Socialist Political Economy (SSPE) e integrantes del Bloque Regional del Poder Popular y otros movimientos sociales y políticos quienes, además de recibir la presentación de esta propuesta, plantearon sus dudas e inquietudes.
En el evento participaron el sociólogo y economista alemán Heinz Dieterich, el economista norteamericano Allin Cottrell, el matemático y economista británico Paul Cockshott, el econometrista e informático alemán Klaus Bartsch, el matemático y físico nuclear cubano Raimundo Franco, así como el alcalde del municipio Torres (Carora), Julio Rafael Chávez.
Alto grado de conciencia
“Por primera vez se reúnen movimientos sociales latinoamericanos y científicos de nivel internacional, que juntan sus fuerzas -invitando a los sectores progresistas de los Estados- para hacer una propuesta”, señaló el sociólogo y economista Heinz Dieterich, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana de México (UAM).
“El alto grado de conciencia que los movimientos sociales latinoamericanos han logrado, así como la voluntad expresa de presidentes como Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa y Fernando Lugo de trabajar hacia el socialismo del siglo XXI y la voluntad de destacados científicos de aportar su trabajo gratuitamente en ese sentido, hacen posible iniciar los estudios piloto para -a partir de éstos- empezar la transición hacia esta nueva etapa', afirmó.
Cinismo e ingenuidad
El economista y profesor de la Wake Forest University, Allin Cotrell, atribuyó la actual crisis financiera a una “combinación de cinismo e ingenuidad” que produjo una importante pérdida de confianza, y que cualquiera sea la medida que se adopte, “aunque se lograra controlar la situación con este paquete, no se resolverá estructuralmente el problema”.
Cotrell señaló que los grandes problemas estructurales como el clima, la energía y el precio de los alimentos, sólo pueden ser resueltos por grandes inversiones estatales planificadas a gran escala y decididas democráticamente.
Transición
Paul Cockshott, de la Universidad de Glasgow, desarrolló una propuesta de transición pacífica y consensuada hacia una economía del valor, o sea hacia una economía en la que el intercambio se produzca por el tiempo efectivamente invertido en la producción de un bien o servicio, y no en la oferta y la demanda.
El profesor Cockshott propuso que en la etapa de transición se desarrolle una contabilidad mixta de las empresas, que permita a la población conocer el valor real de los productos, más allá del precio de venta de los mismo.
Según el economista británico, se debe legislar el pago del 100% del valor a los trabajadores, lo cual garantizará -acompañado de una efectiva planificación- el tránsito al socialismo del siglo XXI.
Según el experto, después hay que pasar a una etapa de aprobación de leyes en temas económicos y sociales que permitan que la sociedad camine hacia el socialismo, entre ellas la sustitución del dinero con vales de trabajo que puedan ser intercambiados por productos y servicios y que permitan evitar la especulación con el dinero, y la depreciación del trabajo por esta vía.
Planificar racionalmente
El especialista en modelos macroeconómicos, Klaus Bartsch, desarrolló la importancia de la utilización de matrices que permitan planificar la economía racional y democráticamente.
Señaló que -hasta ahora- los modelos matemáticos macroeconómicos han sido utilizados para la imposición a los pueblos explotados de recetas que permitan incrementar las ganancias de los centros imperiales, como las que fueron implementadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en América Latina.
En cambio, la contribución de Bartsch es poner los modelos de simulación informáticos de la economía al servicio de los trabajadores y de los sectores progresistas del Estado que busquen avanzar en la construcción de una sociedad más justa y del socialismo del siglo XXI.
Consecuencias del cambio
El físico nuclear cubano Raimundo Sosa, destacó que la gente se pone fácilmente de acuerdo en qué hacer, pero el debate es cómo hacerlo, y que el planteo que está haciendo la SSPE es empezar a caminar en ese cómo.
El científico antillano destacó que es posible iniciar este debate porque el desarrollo científico y tecnológico de la humanidad ha avanzado muchísimo, aún cuando “el conocimiento acumulado de la dinámica de cambio todavía no es suficiente”, sí se ha avanzado bastante.
Particularmente, el avance de las telecomunicaciones, la informática y la computación, permiten “ante una determinada situación, modelar cuáles van a ser las consecuencias de ese cambio”.
De la misma forma, y aunque destacó el cuidado que se debe tener con esto, se pueden utilizar en las ciencias sociales resultados obtenidos en otras ramas de la ciencia -como por ejemplo, la física- a efectos de elaborar estos modelos y desarrollar las soluciones a un problemas determinado.
Madurez de movimientos sociales
El alcalde de Carora, Julio Chávez, destacó la importancia de actuar localmente pensando globalmente, y en la discusión desde las regiones de nuevos modelos de convivencia, de manejo de la economía, así como de elaboración teórica y contraste con la práctica.
Destacó, asimismo, la madurez de los movimientos sociales venezolanos, que -afirmó- están en condiciones de apropiarse de un debate de estas características.
La propuesta realizada por la SSPE será profundizada en congresos internacionales que tendrán lugar en el estado Lara, Venezuela, del 5 al 7 de diciembre de este año, y en Quito y Guayaquil, Ecuador, en mayo del 2009.
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